Recorrida por Palermo en un día de verano, pasamos por NET a chusmear los muebles y las lamparas, nos quedamos fascinadas con la vidriera de La Decoreria (mini sillones tapizados en varios estilos), descubrimos un nuevo local: GoodWood, vimos lamparas para mi casa en Red Sur y por ultimo nos tentamos con una mousse de 2 colores en el patio de Pehache.
El sábado nos juntamos a comer con amigos, todos nos conocimos trabajando en el mismo lugar y juntos compartimos varios viajes. De todos los viajes, hubo solo uno en común, y fue el que hicimos a Córdoba para el casamiento de Claudia y Fortunato hace 14 años. Ese viaje fue tan divertido como inolvidable, un viaje de egresados propiamente dicho. Claudia nos organizo todo el fin de semana, nos contrato una combi y se ocupo de reservarnos 1 noche en el Hotel Aruba, a muy pocas cuadras del Patio Olmos.
El casamiento fue en una Capilla y la fiesta fue en un Club de Golf al mediodía. A la noche fuimos a un complejo en el Cerro de la Rosas que ya no existe... comimos en un resto donde vimos un show de flamenco y ademas habia una tarotista que nos tiro las cartas a la mayoría de las chicas. Al otro día nos fuimos a conocer la Cumbrecita.
El motivo de este nuevo reencuentro fue la visita de Claudia y Giuli -su hija-, que vinieron desde Italia. Elegimos La Escondida, un lugar campestre muy bien ambientado, un mega quincho en el medio de Palermo. En cuanto a la comida, la carne a la parrilla es muy buena y el salad bar es bastante completo. Divertidisimo el reencuentro, pasan los años y seguimos añorando aquellas epocas de viajes compartidos.
En mayo 2001 hice un sidetrip a Praga, partiendo desde NYC (stopover en Hamptons) con conexion en Frankfurt. Ahí, me tenia que encontrar con Martineta que volaba desde Amsterdam.
Llegamos a Praga un 1 de mayo, celebrandose el día del trabajador en un país socialista estaba todo absolutamente cerrado. Reservamos el hotel en la oficina de turismo del aeropuerto pagando una seña... cuando llegamos al lugar, casi nos morimos del espanto, era una casa particular con habitaciones para huéspedes. Gatos por todos lados, olor a comida, una anfitriona de película de terror y un piso mas sucio que el de la estación de Retiro nos convencieron para olvidar la seña y buscar otro lugar para dormir...
Por suerte, Martina se había cruzado con una amiga en Ezeiza que le dijo que nos iba a mandar un e-mail con el nombre de un hotel que nos recomendaba. Chequeamos los e-mails, por suerte, Flor nos había pasado los datos del Hotel Express y fuimos directo a buscarlo. El hotel era sencillo, limpito, céntrico y con un desayuno equivalente a un carrito de supermercado. Perfecto!
En Praga, el hotel tiene que estar en el centro, si o si. Lo ideal es que este a un par de cuadras de la plaza del reloj cu-cu. La ciudad es muy linda, prolija y muy artnoveau. Lo que hay que visitar sin falta: el Castillo, la Catedral, el Puente Nuevo, los cafés, la Feria y la Plaza del reloj. Además hay obras de teatro, musicales y funciones de títeres por todas partes. Nosotras fuimos a escuchar un espectáculo de canciones de musicales, hicieron una versión de una canción de Evita (la que canta Antonio Banderas en la película y la que Madonna canto en el Monumental) que me puso la piel de gallina!!
Para comer, hay lugares buenos, modernos y tambiénestán las cervecerías tradicionales donde sirven salchichas y unos pretzels gigantes y exquisitos.
Para llevarse de recuerdo hay buenos cristales y huevos decorados a mano, yo compre unos que quedaron divinos para colgar en el árbol de Navidad.
Minka (la Casa de Japón) queda en La Horqueta. Para ir a conocerla hace falta concertar una fecha de visita con el dueño de la casa. Después de ver fotos de la casa en varios diarios y revistas, fui a conocerla hace poco mas de un año. Minka es una casa de campo (antigua) japonesa que fue desarmada para ser transportada y re-armada en Argentina. Sus dueños argentinos vivieron en Japón durante 32 años y quisieron comprar una casa japonesa autentica con el objetivo de crear un museo en Buenos Aires. Tras varios años de proyectos lograron reconstruirla en un terreno de La Horqueta. Para cumplir con semejante misión viajaron arquitectos y obreros japoneses. El anfitrión nos guió por toda la casa (funciona como galería de arte contemporáneo) y nos explico detalladamente la historia de la compra y del armado de la casa; también nos hablo de cada una de las piezas que conforman la colección del museo, allí hay cerámicas, cuadros, esculturas y géneros... La explicación fue tan dedicada y minuciosa que creo haber estado mas tiempo ahí que en mis visitas al MOMA, al Met y al Louvre, combinadas!!! También tuvimos la oportunidad de ver las habitaciones donde viven los dueños. Lo que mas me gusto fue la cocina (con un árbol que la atraviesa por el medio), los muebles japoneses modernos, los jardines... Una ambientacion zen, simple y refinada que vale la pena conocer.
La invasión anual a BistroTokyo se adelanto, hubo asistencia casi perfecta y la comida como siempre, deslumbro!! El menú estuvo estudiado, discutido y calculado pieza por pieza. Se encargaron: 3 combinados de Sushi y Sashimi (sashimi y niguiri de salmon, rolls: California, Salmonskin, NY, Philadelphia y Ebiten), un Aguedashidofu individual, 2 Gyozas p/p, Tempura (1 langostino y 2 verduras p/p), y las vedettes de la noche: 1 Harumaki de salmon y 1 Gunkan-waka (guaca?) p/p. Algunos remataron con Yakisoba. Impresionante todo!! Antes de ir a estas comidas, es importante saber donde sentarse... Informamos que el bloque Juli, Lulu, Masa y Vivi, se mantendrá intacto!! Como broche de oro nos sirvieron Ocha y comimos una torta de coco y dulce de leche que hizo Lulu. Impecable!!
Este es un craft blog donde muestro mis obras de reciclaje y también mi libreta personal de viajes con datos interesantes para los amantes del diseño y de las buenas comidas.